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miércoles, 16 de julio de 2008

Una Asturiana de Rango: Mi Abuela!

Doña Matilde Fernández Cadenas

Así se llamaba mi abuela, mi “ Ita” como yo le
Llamaba.
Nació en Cangas del Narcea, Asturias, un día 22 de Septiembre del año 1903, hija de Don Domingo Cadenas y de María del Carmen Fernández. Era la menor de once hermanos.
Vivió en una casa de campo, dedicándose a la agricultura y ganadería. Todos los años levaban los bueyes y ganado a la Feria para su venta, a veces con exiguas ganancias, otras menos, pero ahí estaban, con esmero, dedicación y trabajo.
Su infancia se vio entre rondas, juegos propios de la corta edad, y su adolescencia la descubrió llevando los rebaños a pastar, se sentaba bajo un castaño y tejía en crochet las medias de lana para abrigar a su familia.
Mientras realizaba tal menester cantaba a veces, otras , pensaba en dudas cartesianas, o existencialistas, como:
-“¿A que vine yo aquí, a este mundo?’ O ¿cuál es mi misión?
Preguntas sin respuestas la más de las veces, y sin posibilidades de preguntar a eruditos del tema, solo los días domingos la cura párroco, pero las contestaciones recibidas no le satisfacían.
Al los 17 años se le ocurrió venir a la Argentina, Sus padres se opusieron a ello. Entonces se declaro en huelga de hambre, y sus padres a verle en tal estado de delgadez, palidez, le dieron permiso.
A los 18 años de edad, una valija, algunos duros, un sin fin de ilusiones, de “hacer la América”y la tristeza de una despedida con promesa incumplida de volver pronto, realiza el viaje soñado.
Fue recibida con algara boto de parte de sus tíos y primos, residió con ellos un tiempo, pero pronto la realidad la golpeó. De ser la niña de la casa, paso a ser una empleada doméstica con cama adentro y franco los días domingos.
Miro el cielo, camino las calles porteñas, y vivió en casa extraña, guardo sus lamentos, en las pocas horas descanso entre sueño y llanto ahogado de madrugadas y lágrimas enjuagadas en almohadas y abrazos a sabanas con sabor a nada.
Su desolación era su compañía y saudares cobraban vida en su interior, la extrañeza de su madre, “ sua casa, y tantos saudares”…, y áquel lamento como letanía:
“Madre querida, mia madre que deije alá, en mia casa, mia terra, pidote, Vigencita de Covadonga por Ela, y para mi, que me protejas”
Entre pensares, rezos y trabajo su vida transcurría. Un día domingo en un baile en el club español conoce a un joven llamado Don Antonio Lombardía, nacido en Lugo, Galicia, quién llegó a éstos lares en el año 1912 junto a sus padres y hermana.. Al poco tiempo se pusieron formalmente de novios.
Antonio trabajaba en las tierras de su padre, y al poco tiempo se independiza teniendo reparto de leche propio.
Se casaron un 16 de julio del año 1925, en la Iglesia de Nuestra Señora del Pilar.
Al tiempo adquieren una propiedad en Villa Ballester, provincia de Buenos Aires y un 12 de agosto del año 1927 nace su única hija Matilde, - mi madre-.
Trabajaron muy duro y ayudaron a otros, sin embargo la crisis del año 1930, les golpeó su economía fuertemente, La asturiana de rango no flaqueo, preparo conservas, dulce de leche, quesos, crema y dulce de uva de vides propias, confeccionó medias de lana, tejidos y todo ello lo comercializo, colaboró con mi abuelo herrando los caballos, en el trabajo de quinta y en la higiene de los tarros del reparto, y preparaba los almuerzos para la peonada, Todo ello era insuficiente, entonces mi abuelo por las tardes trabajote albañil, y comenzó junto a un amigo a realizar trabajos administrativos en una inmobiliaria.
Pasados cuatro años ya se estabilizaron, y en el año 1932 ingresaba al instituto santa Ana su hija Matilde Lombardía, con impecable uniforme y blanco delantal.
En el devenir del tiempo Don Antonio ingresa a trabajar en los ferrocarriles argentinos, vende el reparto, y reserva ese ingreso como ahorro.
En el año 1940 edifica una casa, y se asegura una renta.
En el año 1952 su hija se casa con Don Alfredo García, Y en 1954 nace la única nieta de una asturiana de rango que llevo el mismo nombre que el de su madre: María del Carmen- y que soy yo-.

Pasaron los años y la abuela asturianamira a través de la antigua ventana con nostalgia..., canta, ríe, llora, tiene saudares, y cuenta a su nieta las historias, hace bizcochuelos, y amasa “Pan con Susurros” y entre horneadas en su sillón hamaca da asu nieta lecciones de vida.
Le cuenta:
-“Ah, mi niña ,he tenido tantos saudares, y cuánto lamenté dejar a mia madre, ala, en mi aterra, mi casa, la alegría de mis hermanos alveir de su faena, y la mesa tendida y la comida pronta a servir con pan recién horneado, ah!, cuanto deije… A veces pensó en elos, co estarán; he llorado tanto y no teño lágrimas para elo. Ya esta feito, no hay voltaatrás, solo le rezo a la virgen de la Covadonga, ah, mia casa, mia madre, mio padre, mios hermanos, ah mi aterra…”
Secaba sus lágrimas con disimulo, y yo le abrazaba y besaba sus manos, y con mis manos aún pequeñas le acariciaba su rubio cabello, queriendo calmar tanto de tanto!
Tanto dolor, ese dolor que por dentro taladra y lástima hasta el tuétano Luego juntas merendábamos, y ella, la asturiana de rango cantaba.
Transcurrió la vida, su esposo falleció, sobrevino el duelo.
En el año 1983 cumplió 80 años, y no quiso fiesta, quiso que le ayudaran a pagar el viaje a su tierra para ver al único hermano que quedaba vivo y a sus sobrinos y su tierra.
Así fue le pagamos el viaje y por tres meses estuvo ala en su aterra.
Se encontró con su hermano Don Alfredo Fernández Cadenas y toda su bellísima familia.
Cuánta emoción, el reencuentro, los abrazos, y tanta historia contada y vida por mi abuela, que gran parte quedo en ella como debía ser.
Volvió a ver lo que aún quedaba de sua casa, y el castaño, mudo testigo de su niñez, adolescencia y de sus dudas filosóficas y su crochet; se entristeció de verla, pero guardo en sí toda aquella hermosa vivencia
La felicidad que tenía al llegar de regreso, no tengo palabras para transcribirlas.
Mi abuela Matilde, una Asturiana de rango viajo ala inmortalidad un 6 de Abril del año 1991, a la edad de 88 años cumplidos.
Quizá de vez en vez visite sua terra, sua castaño, sua saudares, pero siempre estará en Mí!


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Espero que les haya gustado este relato biográfico de alguien especial que tanto me amo y tantisímo mao todavía, no puedo nombrarla sin aguantar las lágrimas que a borbotones inudan la redondez de mi rostro y caen cuál preciadas bendiciones sobre el teclado.

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Otras cositas de la abuela...
Ir al blog www. las recetasde aabuelamatilde.blogspot.com
o bien desde este blog el enlace Recetas

lunes, 30 de junio de 2008

Premio

Gracias amiga Agualuna por otorgarme este premio;
el cual me motiva a mayores trabajos en el mundo de las letras
y me anima a dar lo mejor de mi.

Las reglas a seguir al recibir este Premio son:

1* Poner el link de la persona que te "abrazó" con este premio.
Es como devolver el abrazo. Nos demuestra el cariño que vamos cosechando día a día.


2* Abrazar a diez bloggeros, que leas habitualmente,
que conozcas en persona o que hayas descubierto.
Por supuesto que tendrás que notificarles que les has dado un "abrazo virtual"
y poner su nombre con el link de su blog en la nominación.

Pan con susurros fue creado como homenaje a mi abuela asturiana,
Matilde, quien me ha dado tanto de tanto y no alcanzarian las palabras
para agradecerle. Por ello va de suyo este sencillo homenaje.

Mis nominados son:

1* Ulysses
2* Igrac Komarac
3* Shanty
4* Nancy
5* Juan Pedro
6* Sureando
7* Catalina
8* Vinsja
9* Pegatina
10* El Flaquito

sábado, 28 de junio de 2008

Homenaje a mi Abuela Matilde



Pan con susurros ha sido un cuento corto galardonado hace ya muchos años atrás.
En él plasme parte biografica propia, mis meriendas, mi relación en tardes de invierno , en la cocina con mi abuela, mi ita, como le llamaba, dónde preparaba las conservas, los almuerzos, cenas y mis merienas!!!, leche azucarada, tostadas de pan casero, manteca fresca casera, y dulce artesanal de uva, de vides propias, las cuáles aún conservo y continuó con mi padre la tradición de fabricarlo.
En las esperas de coccción, su tejido y yo en el intento de aprender.
Y aprendí!, aprendí: economía doméstica, cocina, planeamiento e inventario de suministros, coser, tejer, orden y aseo, pulcritud, ética, moral, sanas costumbres y buenos modales.
Supe también a valorar el digno trabajo, los esfuerzos , los regalos, y a dar gracias, pedir permiso, saludar y rezar por las noches y en cada despertar a dar gracias por el nuevo día. Todo ello lo aprendí entre cantos asturianos, reuniones de amigos inmigrnates de mi familía, españoles, italianos, franceses, polacos, alemanes, suizos, ingleses, rusos, hungaros, austríacos y japoneses, de quiénes aprendí el sentir por la Patria. Todos sin excepción extrañaban sus tierras.
Mi abuela Astriana, ,todas las noches le rezaba a la Virgen de Covadonga , y mucho extraño ,aquelas suas terras y a sua madre, y tanta sed tuvo de sua madre...
Una historia más de un inmigrante.
Para mí Mi abuela Matilde, una asuturiana de rango!

Una rosa roja para vos como expresión que siempre en mí estarás, toda la paz del universo, que bien merecida la tenes, un siempre gracias por todo lo dado a tantos que tantas solicitudes te hicieron a la cuál respondiste en generosidad, y un te amo!!!







Pan con Susurros

En aquella tardecita de otoño; el sol entibiaba la cocina colonial.
En su sitio, habitualmente estaba la abuela Matilde, aquella asturiana de rango que vino a temprana edad a América, miro a través de la ventana; me observo, y en su dulce tono me dijo:” ven para Ca”.
Me dirigí a su lado con ojos iluminados desde mis cuatro años, mi abuela me pone el delantal blanco, que con sus manos había confeccionado.En instantes supuestamente ambas estamos amasando pan. Esa tierna levadura crece y se transforma y se transforma mágicamente con los susurros de mi aquella asturiana; mi risa cómplice; surge el pan con susurros, se deleitaban mis meriendas acmpañdas por los cantos de mi abuela.
Pasaron los años, la abuela viajo, pero conservo como tradición la manufactura del pan con susurros en tardes otoñales como aquellas, y en disfrute de una ausencia que sabe saudares y felicidad.
La abuela se sienta en la hamaca mecedora y toma su crochet, yo a su lado en el vano intento de aprender y ¡cuanto aprendí!
Entre vaivén y sus cantos
”Morriña teño
De mia terra, mia terra
Que deige
Y en ela a mi madre
Ah! Mia terra
Saudares teño
De mia terra
Y de mi madre
Que deije ala
Sadares teño…”
La hamaca va y viene, mis ojos redondos, mis rulos, mi crochet, mi delantal,…la hamaca…y tanto, tanto pan con susurros.

sábado, 21 de junio de 2008

Simpladas

A veces, solo a veces

Es a veces, solo a veces que la vida se presenta, en esas instancias especiales, dónde todo aún esta por llegar, pero se siente que no es así, que falta algo más ; algunas cosas por hacer, dar o bien realizar.
Ante tales balances feroces, y que siempre dan el toque de todo lo que no hay, lo que no se hizo, lo que se dejo de hacer, pocas veces se piensa en lo mucho que hay por hacer, lo que falta para andar, y las metas por cumplir.
Falta hacer aquello para lo cuál se tiene la vida, que es muy distinto de lo que cada quién añoro;
porque las leyes del universo signaron otras actividades, otros vínculos, otros andares, y otros susurros, por ello se tiene la sensación de tantas faltantes, cuando en realidad siempre se esta a tiempo, siempre se llega, cuando se obra desde el corazón mismo.

Paz




Para conservar la Paz
*Alejarse de la muchedumbre y de su afán infructuoso de fama.
*No volver la vista atrás cuando se cerro tras la ambición desmedida, la codicia, la soberbia y al avaricia.
*Desechar todo temor.
*Enfrentar al temor y miedo con verdad.
*Cuidar el tiempo y su empleo.
* Recapacitar sobre los planes personales y metas fijadas.
*Antes de afligir al corazón examinar las causales.
*Amar a la familia, es un preciado valor.
*Lo que se siembra es lo que se ha de cosechar.
*Vivir en pobreza honrada es mejor que vivir en riquezas robadas.
*Evitar los desbordes,
*Cultivar el sosiego.
*Trabajar cada día con igual tesón.
*Amar al prójimo, y a todos los prójimos.
* Cultivar el don d e la generosidad, quién da, recibe.
* Conservar el buen ánimo en todo lugar y toda circunstancia.
*Recorrer en silencio el propio sendero.
*Dejar como legado semillas para un mundo mejor.
* Dejar como herencia una exigua cosecha de Paz.

Los Cuandos


Cuando se encuentre sereno y feliz en cualquier sitio;
Cuando todo el mundo sea un lugar para ir;
Cuando teniendo una Patria, se la ame;
Cuando teniendo privaciones, se siente tenerlo todo;
Cuando en la opulencia se muestra con humildad;
Cuando se pueda devolver el mal por el bien sin importar a quién;
Cuando se vea aun hermano en cada ser, sin distinción de raza, sexo, idea, religión, creencia o nacionalidad;
Cuando se entienda que amar es dar;
Cuando indiferente se avance frente a quiénes insulten y en silencio se los perdone;
Cuando ninguna herida infligida sea causal de aflicción;
Cuando a quién odie se le de amor;
Cuando ejerza la inocencia desde el centro mismo de la conciencia;
Cuando se busque el saber así como se busca el pan;
Cuando se ame sin pasión ni posesión;
Cuando la realidad se imponga, para vivir en lo real;
Cuando de alivien las penas de los que sufren, padecen persecuciones, hambre, y de los desvalidos;
Cuando los labios solo pronuncien verdades;
Cuando se haga del trabajo un deber con placer;
Cuando se viva el presente como lo único urgente,
Cuando la bondad sea la voluntad suprema en cada uno de los hombres;
Cuando el egoísmo se retire para dar lugar al altruismo;
Cuando lo imperfecto ceda ante la virtud;
Cuando se alcancen todos los cuandos;
Se haya alcanzado la humanidad, sembrado la paz, entonces los hombres serán hijos del planeta, que han alcanzado la meta de la misión, ser un hombre o una mujer que alcanzó la real y verdadera humanidad forjada en Paz y Amor.