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sábado, 28 de junio de 2008

Homenaje a mi Abuela Matilde



Pan con susurros ha sido un cuento corto galardonado hace ya muchos años atrás.
En él plasme parte biografica propia, mis meriendas, mi relación en tardes de invierno , en la cocina con mi abuela, mi ita, como le llamaba, dónde preparaba las conservas, los almuerzos, cenas y mis merienas!!!, leche azucarada, tostadas de pan casero, manteca fresca casera, y dulce artesanal de uva, de vides propias, las cuáles aún conservo y continuó con mi padre la tradición de fabricarlo.
En las esperas de coccción, su tejido y yo en el intento de aprender.
Y aprendí!, aprendí: economía doméstica, cocina, planeamiento e inventario de suministros, coser, tejer, orden y aseo, pulcritud, ética, moral, sanas costumbres y buenos modales.
Supe también a valorar el digno trabajo, los esfuerzos , los regalos, y a dar gracias, pedir permiso, saludar y rezar por las noches y en cada despertar a dar gracias por el nuevo día. Todo ello lo aprendí entre cantos asturianos, reuniones de amigos inmigrnates de mi familía, españoles, italianos, franceses, polacos, alemanes, suizos, ingleses, rusos, hungaros, austríacos y japoneses, de quiénes aprendí el sentir por la Patria. Todos sin excepción extrañaban sus tierras.
Mi abuela Astriana, ,todas las noches le rezaba a la Virgen de Covadonga , y mucho extraño ,aquelas suas terras y a sua madre, y tanta sed tuvo de sua madre...
Una historia más de un inmigrante.
Para mí Mi abuela Matilde, una asuturiana de rango!

Una rosa roja para vos como expresión que siempre en mí estarás, toda la paz del universo, que bien merecida la tenes, un siempre gracias por todo lo dado a tantos que tantas solicitudes te hicieron a la cuál respondiste en generosidad, y un te amo!!!







Pan con Susurros

En aquella tardecita de otoño; el sol entibiaba la cocina colonial.
En su sitio, habitualmente estaba la abuela Matilde, aquella asturiana de rango que vino a temprana edad a América, miro a través de la ventana; me observo, y en su dulce tono me dijo:” ven para Ca”.
Me dirigí a su lado con ojos iluminados desde mis cuatro años, mi abuela me pone el delantal blanco, que con sus manos había confeccionado.En instantes supuestamente ambas estamos amasando pan. Esa tierna levadura crece y se transforma y se transforma mágicamente con los susurros de mi aquella asturiana; mi risa cómplice; surge el pan con susurros, se deleitaban mis meriendas acmpañdas por los cantos de mi abuela.
Pasaron los años, la abuela viajo, pero conservo como tradición la manufactura del pan con susurros en tardes otoñales como aquellas, y en disfrute de una ausencia que sabe saudares y felicidad.
La abuela se sienta en la hamaca mecedora y toma su crochet, yo a su lado en el vano intento de aprender y ¡cuanto aprendí!
Entre vaivén y sus cantos
”Morriña teño
De mia terra, mia terra
Que deige
Y en ela a mi madre
Ah! Mia terra
Saudares teño
De mia terra
Y de mi madre
Que deije ala
Sadares teño…”
La hamaca va y viene, mis ojos redondos, mis rulos, mi crochet, mi delantal,…la hamaca…y tanto, tanto pan con susurros.

jueves, 5 de junio de 2008

Dorina Nocino



Presentación
Homenaje a la eximia Artista Plástica y Profesora de arte, quién no solo enseña sino que rinda el saber de su propia esencia, y sus alumnas no aprenden sino que aprehenden.


Dorina Nocino
Un día de un tiempo los ángeles del Señor
Silenciosos tramaron colores a granel
Y los depositaron en un especial ser.
Su nombre: Dorina Nocino, la sin par!,
Las paletas de colores en algarabía
Destelaban todos los tonos,
Que en sus manos cobraban vida,
Forma, movimiento y pasión.
Desde un paisaje cordobés,
A una romántica espera de café,
La calma de la Madre Teresa de Calcuta,
Y la eterna sonrisa de Gardel,
La Patagonia con sus ovejas,
104 años reflejados en una aborigen,
La dura labor de pescadores,
Y el rincón de flores.
Todo color enmudee cuando
Con pinceles embebidos en color
Crean lo increado
En la sagrada alquimia del arte.
Sus manos esparcen formas por doquier,
Y ponen color a cada una de ellas,
Sin dejar espacio libre.
Sus alumnas celosas guardianas
De su profesora la siguen
A todo sitio o lugar;
Haciendo loas de su aprendizaje.
Cada momento en su taller
Es mágico! celosas criaturas sutiles
Imantan a tales con Tes. de hierbas
Encantando cada obra.
Dorina Nocino, la sin par!
Es una obra suma del Creador,
La humildad su sello,
La exigencia su enseñar,
El señorío la destaca;
Y el reposo de los años
Quietud y calma le donaron.
Sus alumnas la honran en cada clase,
Con sus logros personales,
Y obras terminadas.
Reunidas al unísono cada 21 de Diciembre
Una a una va llegando,
Su taller es el sitial de tan magna reunión,
Su cumpleaños se festeja!
Lunch, masas, regadas con bebidas
Y torta con velitas sopladas
Brindando por tan loable ser!
Quién ha puesto tantos colores en vidas,
Iluminando espacios y tiempos
De alumnados por doquier.
Por ello van estos humildes versos,
Resumidos en: ¡Gracias Dorina Nocino,
Por tanto, tanto color!




Ayeres

Ayeres

Ayeres
Obra de mi autoría.

Obra amasada junto con la estructura de volumen,
los óleos toman distinta tonalidad en la amalgama
dando por resultado las tonalidades de la misma.

La obra en su totalidad esta realizada con las manos, incluso la pintura final;
a fin de evocar la filosofía propia de ayeres... ellos que han dado vida a la viday dicen:


Desde lo inmemorial del tiempo
la riqueza de los símbolos
tiene presencia en este presente.
Las vasijas, primer elemento
que el hombre realizo con sus manos
amasando barro y cociéndolo luego,
para obtener recipientes de utilería diario,
para almacenar cosechas,
y para ceremonias fúnebres
como lo han sido las urnas funerarias.

” Ayeres”, de mi autoría conforma la familia típica el padre,
el hijo mayor y la madre embarazada reposando en ellos,
y el grupo aglutinado en un eterno sostén,
que el tiempo en su transcurso,
con cambios, con vaivenes,
obstáculos, distintas situaciones
y en diversas culturas no lo han transformado
y condenado al desuso.

Es añeja porque ha quedado
inmóvil e inmortalizada como símbolo y enseñanza
en su forma perpetua del valor de la familia.

Esta amasada en su forma porque
el hombre en su sustancia primera
es barro amasado,
y el color implica el soplo de vida
que el creador incorporó
a su creación,
y es rescatada de su propio tiempo.

Del de ayer-,
para confirmar
la validez de la vida misma,
y nada es poco para perpetuarla
aunque haya que amasar…y amasar!

Ese amasado es tarea de cada uno
para consigo mismo
y para con los descendientes
es de co -amasador,
porque también el hombre es amasado en su desarrollo
por lo cultural, social,
hábitat y por las circunstancias vividas.
El hombre consigo mismo es a su vez co- amasador
para sí por lo antes dicho.

El amasado es de cada quién
y de todos en el marco social.

La familia Ayeres así lo transmite desde un tiempo.

Lo transmite desde su honda sabiduría
que lo inmemorial del tiempo le ha permitido conocer,
lo dice a través de su impasividad,
presencia, germinación, y por ende su eterno presente.

Ayeres es Hoy
y ha de ser mañana,
depende de cada quién.

Detalle

dejo la imágen de mi obra para quién guste llevarla.
Junto a mi cariño y a pruro sentir!

Tuya
María del Carmen García Lombardía

Quien viaja a:
www. newartdeco.blogspot.com

sábado, 31 de mayo de 2008

A Mí Ita

A mi Abuela Materna
Doña Matilde Fernández Cadenas, a quién llamaba” Ita”; una asturiana de valía, y para mí fue todo!, van estos humildes versos a modo de homenaje.

Mi ITA
Tus brazos me cobijaron
Y, cuántos cantos asturianos
A mis oídos llegaban
Endulzando mí crecer.
Cuidaste de mi ropa
Y alimento prodigaste.
Blancos guardapolvos me envolvían
A la hora d ir al colegio.
Nunca espere por la comida
Presta ahí estaba!
Resolviste mis otros tiempos
En humeante cafés,
Ricos pasteles y tortas
Me arropases en frazadas
Y cálidas cobijas me tejías.
A cada instante de mi vida,
A cada necesidad, estabas.
Me diste casa, alimento y amor;
Cuando más lo necesité!
Defensa aludías ante mis travesuras,
Contestaciones o salidas;
Aún en tu ancianidad